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Verano de 2009
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¡Es la calidad y no la cantidad lo que cuenta!

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No desespere por las fallas alimenticias de sus hijos. El problema más importante entre los niños no es la carencia de alimentos, sino la sobrecarga calórica, según el consejo de la pediatra Cam-Ha Nguyen, MD, quien trabaja con Austin Regional Clinic en Anderson Mill.

"Gran parte de nuestro entrenamiento como padres se concentra en la comida", dice la Dra. Nguyen. "Los padres se esfuerzan demasiado para que sus hijos coman más. Los chicos no se van a morir de hambre, cuando tengan hambre comerán".

Los esfuerzos parentales para que los chicos se unan al club ¨cómetelo todo¨, no sólo son una pérdida de tiempo, sino que también están transformando a los niños americanos en los más pesados. La proporción de niños obesos ha aumentado enormemente y parte del problema yace en nuestra percepción de cuánto alimento necesita un niño.

"Los padres se acostumbran a la cantidad de alimento que comen los bebes y niños pequeños, en la época de sus vidas en que crecen más rápidamente que en ninguna otra", dice la Dra. Nguyen. Para la época en que llegan a la escuela, los niños necesitan menos calorías.

Por ejemplo, un niño de 70 libras necesita un promedio de 1,800 calorías por día, pero eso no significa que el niño deba comer 1,800 calorías todos los días. Durante un período de crecimiento, los chicos pueden comer mucho más y a medida que el crecimiento se hace más lento, comer bastante menos. Con el correr del tiempo la cantidad de alimento se promedia más o menos alrededor de esa cifra, si los adultos no interfieren.

La mayoría de los chicos consiguen fácilmente las vitaminas y minerales que necesitan. "Con tantos alimentos fortificados hoy día, aun el niño mas difícil obtiene su aporte diario", explica la Dra. Nguyen. "La mayoría de los nutrientes se necesitan en pequeñas cantidades, puesto que lo poco rinde mucho. Si usted se siente mejor dándole vitaminas a su hijo, hágalo, pero probablemente no sea necesario".

Medidas preventivas

La Dra. Nguyen recomienda adoptar ahora varios hábitos que ayudarán a combatir futuros aumentos de peso nada saludables.

  • Limitar el consumo de jugos. "Una de las mayores fuentes de calorías innecesarias proviene de los jugos. Excepto por ínfimas cantidades de vitamina C, los jugos contienen pocos nutrientes y mucho azúcar. Los chicos deberían beber agua, no jugos”, dice la Dra. Nguyen. “Es mejor ofrecerles una fruta natural en vez de jugo de fruta".
  • Adoptar buenos hábitos de alimentación en la familia. Para los padres preocupados por el peso de su hijo, la Dra. Nguyen recomienda observar los hábitos alimenticios de toda la familia. "Si usted come una variedad de comidas saludables, sus hijos también comerán saludablemente. Quizá no coman todos los vegetales, pero con el tiempo, adoptaran buenos hábitos de alimentación".
  • Disminuir el tiempo frente a la televisión y los juegos de video. "Limitar el acceso del niño a la televisión y aumentar las actividades físicas de la familia servirán de incentivo para que el chico gaste más calorías", dice.
  • No usar el postre como incentivo. "Esta manera de estimular al niño a comer más de la comida principal, no funciona y hace que el plato principal parezca una tarea aún más difícil”, dice La Dra. Nguyen. “Sirva el postre en porciones pequeñas para que los niños no traten de reemplazar el postre por la comida más nutritiva".

Para obtener más información

sobre alimentacion sana para niños refiérase a la enciclopedia en línea de GoodHealth.com

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goodhealth.com


Buena salud para los niños es una publicación de Dell Children's Medical Center of Central Texas.