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Primavera del 2009
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La obesidad infantil en rápido aumento

Ayude a sus hijos a mantener un peso saludable

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El aumento del nivel de obesidad en niños preocupa tanto a los padres como a los trabajadores en el sector de la salud de Central Texas y de toda la nación.

La obesidad es una enfermedad crónica que afecta cada vez a un mayor número de niños y adolescentes. Desde 1980 la tasa de obesidad en los Estados Unidos se ha duplicado en niños y triplicado en adolescentes. En la actualidad entre 30 y 40 por ciento de chicos sufre de obesidad o sobrepeso.

"Sabemos que este problema ha adquirido proporciones epidémicas,” declaró Stephen J. Pont, MD, MPH, profesor de la The University of Texas Medical Branch at Austin y UT Austin, que ejerce en el Dell Children's Medical Center of Central Texas y en el East Austin Community Health Center. "Hemos estado tratando en niños problemas de salud que solíamos ver solamente en adultos mayores.  Ahora tenemos niños con diabetes tipo 2, colesterol a niveles de adultos, afecciones en las caderas y articulaciones, vesículas enfermas y enfermedades hepáticas de origen no alcohólico causadas por la obesidad”.

Dr. Pont agregó, “Si no tomamos medidas drásticas, pronto veremos a la primera generación de chicos con una esperanza de vida menor que la de sus padres, debido principalmente a la obesidad.  Sabemos que el funcionamiento de los órganos de los jóvenes puede fallar cuando el cuerpo soporta un peso que excede los límites de su diseño. Puede causar apnea, lesiones pulmonares y posiblemente daño neurológico. El exceso de peso puede desensibilizar el cuerpo a la insulina y provocar agrandamiento del corazón o falla cardiaca. Los dolores en las articulaciones y en la espalda pueden ser tan severos que necesiten cirugía y dadas estas condiciones la calidad de vida comienza a declinar".

La depresión y la ansiedad son también muy comunes en chicos con sobrepeso.

El Dr. Pont recuerda los problemas que él mismo enfrentaba como niño con sobrepeso, problemas similares a los que sufren hoy los chicos obesos: las bromas en la escuela, la dificultad para encontrar ropas de su talle y para aprender hábitos nuevos. Hoy mantiene un peso saludable pero sabe bien lo difícil que es cambiar de hábitos.

"Disfruto trabajar con los pacientes individualmente y ayudarlos a adquirir la capacidad de elegir sabiamente cuando de su salud se trata”, dice el Dr. Pont, “pero también necesitamos cambios a nivel general. En la actualidad el medioambiente es tóxico para la salud de los niños. La comida chatarra prevalece, los juegos de video y la TV están por todos lados y las calles no son seguras para que los chicos salgan a jugar y caminar. Necesitamos enfrentar problemas de tantas índoles diferentes; la sociedad tiene que cambiar".

Acciones necesarias

La ayuda de los padres es importante para que el niño mantenga un peso saludable. Si su hijo es obeso o corre el riesgo de adquirir sobrepeso, usted puede tomar medidas positivas para ponerlo en el camino correcto. Algunos consejos:

  • Concéntrese en lo positivo y ponga mucho énfasis en el estimulo positivo. Remarque lo bueno y deje de lado lo malo. La culpa está estrechamente relacionada al desafío que enfrentan las familias cuando de sobrepeso se trata.
  • Cambie gradualmente los hábitos alimenticios y aumente el nivel de actividad de la familia, en vez de concentrarse en el peso del chico.
  • Sea usted mismo un modelo; los padres que comen saludablemente y hacen actividad física son ejemplos para los niños que probablemente traten de imitarlos. Lo admitan o no, los chicos observan DE CERCA todo lo que hacen sus padres. “Haz lo que digo Y lo que hago…”  Los niños se dan cuenta de que las cosas son más importantes cuando los padres participan y las valoran.
  • Entusiasme a los chicos con las actividades físicas. Deberían hacer 60 minutes de actividad física la mayoría de los días de la semana. Con más de 60 minutes de actividad se logra la disminución y el mantenimiento del peso.
  • Reduzca el tiempo frente a la televisión y la computadora a menos de dos horas diarias.
  • Anime a los chicos a comer cuando tengan hambre y a que coman lentamente.
  • Evite dar comida como premio o quitarla como castigo.
  • Tenga en su refrigerador leche magra o semidescremada, frutas frescas y vegetales en vez de gaseosas y bocaditos con alto contenido de grasa y azúcar. Tener fruta y vegetales lavados y cortados facilita la probabilidad de que el niño los consuma. Podría también considerar tener una salsa para acompañar los vegetales si así resultan más atractivos para los chicos. Pero tenga cuidado con las grasas ocultas en las salsas.
  • Asegúrese de ofrecer cinco porciones de frutas y vegetales por día.
  • Anímelos a beber agua en vez de bebidas con azúcar agregada como las gaseosas, las bebidas para deportistas y bebidas frutadas.
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goodhealth.com


Buena salud para los niños es una publicación de Dell Children's Medical Center of Central Texas.