Queremos que nuestros hijos se alimenten bien, pero lo que beben es tan importante para su bienestar como lo que comen. Los profesionales de la salud insisten en que las bebidas más saludables para los niños son el agua y la leche descremada o con bajo contenido en grasa. Sin embargo, la comodidad de las bebidas individuales pre-envasadas resulta muy atractiva para nuestra cultura actual de estar siempre en actividad. Y muchas de ellas son ricas en azúcares, calorías y otros ingredientes con los que no contábamos.
Si bien la venta de bebidas deportivas y energéticas sigue en franco crecimiento, es importante poder diferenciarlas. El objetivo de las bebidas deportivas como Gatorade o Powerade es reponer el agua y los electrolitos que se pierden con el sudor durante el ejercicio físico. En cambio, las bebidas energéticas como Red Bull, Monster Energy, Rockstar y 5-hour Energy contienen cafeína y otras sustancias que actúan como estimulantes.
Las bebidas energéticas siempre fueron prohibidas en los campus del Distrito Escolar de Austin. Y a partir de Agosto de 2003 se eliminaron los refrescos en todos los campus excepto en las salas de profesores. Las bebidas permitidas en las escuelas primarias, intermedias y secundarias son la leche, el agua y los jugos 100% naturales. Las bebidas deportivas se permiten únicamente en las escuelas intermedias y secundarias y deben contener menos de 30 gr. de azúcar por porción.
La Verdad Acerca de las Bebidas Energéticas
De popularidad cada vez mayor entre adolescentes y adultos jóvenes, las bebidas energéticas altas en cafeína son motivo de profunda preocupación entre los profesionales de la salud. Según la Academia Americana de Pediatría, una bebida energética común tiene de 70 a 80 miligramos de cafeína por porción de 8 onzas, o sea el triple de lo que contiene una gaseosa. Además, muchas de estas bebidas obtienen cafeína adicional a partir de otros ingredientes como la nuez de kola, el cacao y el guaraná.
La cafeína puede aumentar el ritmo cardíaco, la ansiedad y el riesgo de arritmia. Las bebidas energéticas también contienen químicos y hierbas no reguladas por la FDA, como el ginseng. Estas combinaciones no han sido bien estudiadas y no está claro como actáan en el organismo. Igual que con los remedios, los niños pueden reaccionar igual que los adultos con dósis más pequeñas o de manera diferente que los adultos. Entre las reacciones o complicaciones que pueden sufrir los niños y adultos jóvenes que toman medicinas o padecen alguna enfermedad crónica se incluyen las palpitaciones, la hipertensión y hasta un paro cardíaco.
Los fabricantes catalogaron a las bebidas energéticas como suplementos dietarios. Eso significa que se rigen por la misma reglamentación que los alimentos bajo la Food and Drug Administration. Estas normas son menos estrictas que si fueran reglamentadas como un fármaco.
"Las bebidas energéticas no son adecuadas para los niños," dijo Lauren Oliver, nutricionista clínica del Texas Center for the Treatment and Prevention of Childhood Obesity en el Dell Children's Medical Center. "La cafeína y demás estimulantes son innecesarios y podrían tener efectos no deseados. Las bebidas deportivas son adecuadas ánicamente para niños que realizan ejercicios físicos intensos o moderados durante 90 minutos o más. Si se consumen bebidas deportivas como bebidas básicas en las comidas y refrigerios, hay mayor probabilidad de que los niños ingieran azúcar y calorías en exceso."
Qué buscar
Igual que con los alimentos envasados, asegárese de leer con cuidado las etiquetas de las bebidas para saber qué estáconsumiendo. Verifique el tamaño de la porción- muchas bebidas embotelladas contienen más de 1 porción por envase.
También fíjese en los gramos de azácar y los ingredientes de los que proviene el azácar. Las etiquetas solo enumeran el total de azácar, sin diferenciar entre el azácar natural de la fruta y el azácar agregado. Pero el origen del azácar consta en el listado de ingredientes.
Las mejores bebidas para niños son el agua, la leche descremada o de bajo contenido en grasa y cantidades limitadas de jugo de fruta 100% natural. Si busca alternativas, Oliver sugiere las aguas saborizadas sin azácar u optar por saborizar usted mismo el agua agregándole rodajas de fruta como limón o naranja.
