Verano del 2013
English   |   Archives    

Diagnóstico precoz, terapia de comportamiento, claves para el desarrollo

Print   

Las nuevas investigaciones hacen cada vez más fácil diagnosticar y tratar a niños con trastornos del amplio espectro del autismo (ASD). Y con la intervención temprana, los niños con autismo tienen una mayor probabilidad de progresar en su desarrollo.

Hoy día, no existe consenso sobre la causa del autismo. ASD, uno de los varios trastornos del sistema nervioso, típicamente se presenta antes de que el niño cumpla los tres años de edad y está marcado por un retraso en el lenguaje, deficiencias sociales y fijaciones, como por ejemplo, enfocarse en ciertos objetos, en partes de un objeto o en ciertos temas.

"Tenemos que examinar a estos pacientes para evaluar y entender los desafíos subyacentes en su desarrollo neurológico y de comportamiento”, dice el Dr. Freedom F. Perkins, neurólogo pediátrico, del centro de neurociencias, del Dell Children’s Medical Center. "Cuanto antes hagamos un diagnóstico, mayor es la probabilidad de lograr resultados exitosos a largo plazo”.

A medida que los niños crecen y se desarrollan, seguimos su progreso verificando altura y peso y cómo esos valores se comparan a los de sus pares. De la misma manera, es importante considerar otros jalones del desarrollo, tales como la comprensión del lenguaje y la socialización.

Mientras que los signos y síntomas de cada paciente varían, los siguientes son algunos de los signos más comunes para tener en cuenta:

  • Falta de expresión oral, o retraso en el lenguaje
  • Uso repetitivo de gestos orales o motrices (por ejemplo, aleteo de manos, reboleo de objetos)
  • Poco o ningún contacto visual
  • Falta de interés en las relaciones con sus pares
  • Falta de juego espontáneo o de fantasía
  • Fijación persistente en ciertas partes de los objetos

Además de los típicos signos de autismo en los niños, el Dr. Perkins también trata a muchos pacientes con hipersensibilidad a texturas y sonidos, así como comportamientos atribuidos a menudo a la ansiedad, tales como el miedo a las multitudes y la rigidez.

Para los padres que sospechen autismo en su hijo, se recomienda comenzar por consultar al pediatra del niño para realizar un control médico completo y evaluar acontecimientos importantes de su desarrollo. Si un examen confirma posibles retrasos, el paciente debe ser referido a un neurólogo pediatra o a un pediatra especialista en desarrollo, para llevar a cabo una amplia gama de evaluaciones del desarrollo y así diagnosticar con más precisión el tipo de trastorno.

Si bien existen varias opciones de tratamiento y medicamentos para niños con autismo, el Dr. Perkins ha visto mayores progresos con la terapia de comportamiento.

"He visto mejoras significativas en el lenguaje y el desarrollo interpersonal y social en los pacientes que participan regularmente en terapias de comportamiento”, dice el Dr. Perkins. "Aunque siempre hay nuevas variaciones en las terapia de comportamiento, creo que la cantidad y calidad de tiempo con un buen terapeuta, generalmente alrededor de 10 horas semanales, son la clave para el éxito".

Al seleccionar un centro de terapia, el Dr. Perkins sugiere buscar uno que esté bien organizado, limpio y donde el personal, los pacientes y las familias parezcan disfrutar del lugar. También recomienda buscar un centro que emplee analistas certificados en terapia de comportamiento. Estos profesionales suelen ser muy versados en las varias técnicas de modificación de la conducta.

El Dr. Freedom Frederick Perkins es neurólogo pediátrico y ejerce profesionalmente en el centro de neurociencia del Dell Children’s Medical Center of Central Texas. Sus intereses profesionales incluyen la epilepsia, el autismo, la magneto encefalografía (MEG), el mapeo funcional del cerebro, el desarrollo del cerebro y los trastornos del desarrollo.

Recursos:

Child Developmental Milestones, Centers for Disease Control
Autism Society
Autism Speaks

Early Diagnosis, Behavioral Therapy Key to Thriving
goodhealth.com


Buena salud para los niños es una publicación de Dell Children's Medical Center of Central Texas.